Análisis STK Explorer, cámara deportiva low cost

Hay una buena variedad de cámara de acción, ya sean las low cost que vienen de China y pueden tener un precio inferior a los 100 euros; o las que han sido desarrolladas por marcas reconocidas y cuyo precio de venta puede superar los 500 euros: hoy me gustaría hablarte de la STK Explorer, que tiene un precio de venta de 100 euros en la tienda online MobileFun.

Las cámaras deportivas ya hace tiempo que están de moda, y de hecho son las nuevas herramientas para grabar todo tipo de vídeos: ya sean los caseros en fiestas de cumpleaños, los que almacenen recuerdos de un fin de semana con los amigos, o aquellos preparados por quienes sienten pasión por los deportes.

En el paquete de venta

La Explorer se entrega con un estuche con cierre en cremallera, en cuyo interior se encuentra todo lo necesario para disfrutar del producto. Se incluye una breve guía de usuario, en formato plegable, en la que se ilustra bastante bien cómo funciona la cámara y qué accesorios la acompañan.

En una caja de cartón vienen los accesorios necesarios para fijar el dispositivo ahí donde uno lo necesite: ya sea en un casco, en el manillar de una motocicleta o, por ejemplo, en el extremo de una embarcación. ¿Cuál es el accesorio más importante? La carcasa acuática de plástico transparente, especialmente dirigida a los fans de los deportes acuáticos o a quienes vayan a grabar sus secuencias en piscinas o en el mar.

La carcasa acuática cuenta con botones laterales metálicos y una tapa posterior que cierra suficientemente bien como para que no filtre el agua: técnicamente, y según estima la marca, debería resistir una profundidad de hasta 30 metros. Para actividades de ocio corrientes, este accesorio debería aguantar sin problemas.

Me gustaría añadir que, al memos en la muestra que yo he recibido, he tenido que quitarle los cuatro puntos de apoyo interiores de goma de la cubierta posterior. ¿Por qué? Presionaban de tal forma la cara frontal de la cámara que bloqueaban el botón de encendido y apagado: después de este pequeño arreglo todo ha ido como la seda.

Diseño y acabados

La cámara es bastante ligera, son 58 gramos de peso, y a simple vista trae unos acabados adecuados: solamente la cara posterior trae algún leve defecto en el engaste de las partes, pero nada serio que desmerezca el acabado final.

La cara frontal presenta una suave superficie de goma, en la que encontrarás el botón de encendido y apagado de la unidad, una luz indicadora de carga (en color azul) y la lente, que sobresale medio centímetro respecto al resto de la superficie.

Puedes seguir leyendo este artículo en PcWorld