Análisis Samsung Galaxy A5 2016

El Samsung Galaxy A5, versión de 2016, ha traído unas importantes mejoras con respecto a la anterior generación, algo que personalmente considero era muy necesario. El terminal se ha actualizado a nivel técnico y, sobretodo, se ha refinado en calidad de acabados: el cristal de Corning se suma al perfil metálico del producto.

Este Smartphone tiene un precio de venta recomendado de 429 euros, aunque está disponibleen Amazon por 380 euros (a fecha de este artículo). ¿Se ajustan las prestaciones a lo que se pide por él? En el mercado hay productos de gama media qué, al menos desde el punto de vista técnico, ofrecen una relación calidad-precio más ajustada.

Diseño y acabados

El teléfono se siente compacto en la mano y está muy bien realizado, destacando en la cara frontal y en la cara trasera el cristal Gorilla Glass 4 de Corning. Me ha resultado llamativo que el suave acabado de la zona posterior hace que el teléfono se deslice con facilidad al tenerlo sobre una superficie ligeramente inclinada, lo que aumenta el riesgo de caída si está mal puesto.

El perfil del Galaxy A5 de 2016 cuenta con una refinada y fría superficie metálica, en la que hallar botones metálicos y el acceso a la bandeja doble para tarjeta Nano SIM y tarjeta de memoria micro SD. El perfil tiene un corte recto, aunque las esquinas están perfectamente redondeadas.

El teléfono incorpora una pantalla de 5,2″ con panel Super AMOLED y resolución FULL HD, qué se ve bastante bien en exteriores: no tengo queja alguna del nivel de luminosidad, aunque también es cierto he utilizado el A5 mayormente en recintos cerrados.

Samsung sigue fiel a su idea de incluir las teclas de Android fuera de la pantalla: una central física, que integra el sensor de huella dactilar; y dos laterales retroiluminadas, para acceder a la multitarea y realizar una acción de retroceso.

¿Qué tal responde el sensor de huella? Creo que es excelente, aunque aún es necesario despertar la pantalla antes de poder utilizarlo: otras marcas ya han aplicado un sistema de desbloqueo con un sólo gesto, lo que resulta más natural e instantáneo. Sin embargo, siempre se puede pulsar sobre la tecla central y mantener el dedo hasta acceder a la pantalla de inicio.

Desde el punto de vista del diseño, me gustaría añadir que la óptica de la cámara posterior del Galaxy A5 2016 sobresale un poco con respecto al resto de la superficie: esto dará pie a que el cristal de la lente se pueda arañar con más facilidad. El teléfono es elegante y todas las partes están bien engastadas.

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