Análisis Samsung Galaxy S7 Edge

Samsung anunció en Febrero el Galaxy S7 Edge, el teléfono que podría acaparar todos los premios en 2016 y consolidarse como la mejor alternativa con sistema operativo Android. ¿Qué conclusiones se podrán extraer a finales de año?

Con la nueva generación Galaxy S Series, la pantalla Edge se mantiene solamente en la versión del terminal con pantalla de 5,5″: quienes compren el Galaxy S7 se encontrarán con una pantalla “convencional” sin curva en los flancos.

Poco ha cambiado el Galaxy S7 con respecto al Galaxy S6, pues son prácticamente como dos gotas de agua a simple vista. ¿Qué diferencias hay? Son matices, como por ejemplo los leves cambios en los elementos emplazados en el margen superior de la parte frontal y, eso sí que se nota, el bajo relieve de la cámara posterior.

Si algo caracteriza al teléfono es la calidad de acabados, habiendo cristal Gorilla Glass 4 en ambas caras. ¿Es la superficie resiste e infalible a los arañazos? En realidad, tras unos días de uso, me he dado cuenta de que puede mostrar ralladas superficiales si no se tiene cuidado. Por otro lado, en el perfil se ha seguido implementando una estructura metálica que, aunque no se menciona por la marca, podría ser Aluminio Serie 7000 (el que traía el Galaxy S6). 

Este Smartphone trae una pantalla 5,5″, con panel Super AMOLED y resolución Quad HD, y con una densidad de pixel de 534 ppi. Samsung parece haber cambiado de idea con respecto a cuál es el estándar en teléfonos con pantalla grande, viendo como se ha reducido el tamaño en 0,2″ con respecto al Galaxy S6 Edge Plus.

De perfil, veremos como se curva la pantalla del Galaxy S7 Edge en ambos lados, para encontrarse con una superficie metálica. El terminal tiene un peso de 157 gramos y un espesor de 7.7mm. En mi opinión, el producto se sujeta con bastante firmeza.

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