Sony Ericsson Xperia Play, anunciado en 2011 | Historia Telefonía Móvil

En Febrero de 2011, Sony Ericsson anunció el Xperia Play, una puesta claramente enfocada a los usuarios más jugones que, además de un smartphone, buscaran un terminal que utilizar como consola de videojuegos portátil.

A primer golpe de vista, nada hacía sospechar lo que traía de nuevo el terminal que, una vez se tenía en la mano, se apreciaban sus 175 gramos de peso y el notable grosor de 16 mm. En la cara frontal destacaba su pantalla de 4″ y los 4 botones físicos de Android, mientras que en el perfil destacaban los dos gatillos L/R típicos de mandos PlayStation 2.

La zona posterior, con cubierta extraible y superficie de plástico liso, se curvaba en los extremos, lo cual favorecía el agarre del terminal. ¿Dónde residía la diferencia del Xperia Play respecto a otro móviles Android de momento? Al deslizar la cara frontal se desvelaba una versión adaptada de un mando típico de PlayStation, con botones de dirección, los cuatro botones de acción típicos de consola, y dos controles táctiles en el centro para emular los sticks analógicos del mando de la PS2.

Este teléfono fue realmente sorprendente, inesperado, y verdaderamente cómodo en su época para los que querían un terminal para jugar. Los juegos de acción se vivían de otra forma, sobretodo aquellos de deportes y aventuras. Había una serie de juegos compatibles con el mando integrado del terminal, como FIFA 10, Star Battalion  o Assassin’s Creed, y otros de la PlayStation original adaptados a este smartphone, entre los cuales se encontraba el mítico Crash Bandicoot. 

El sistema operativo que traía el terminal en mis pruebas en 2011 traía la versión Android 2.3, con la aplicación Timescape para concentrar notificaciones en un solo lugar. Por aquel entonces, Android contaba con una ventana de notificaciones, varios escritorios para la pantalla de incio y un menú de aplicaciones en el que se podían ordenar libremente los elementos.

Obviamente, el Xperia Play no era un producto para todos lo públicos, pues a no ser que se fuera a aprovechar el mando, no tenía sentido adquirir un terminal tan grueso. Técnicamente, este terminal también incorporaba una cámara de 5,1MP, procesador Qualcomm de 1Ghz y GPU Adreno, conectividad Bluetooth, DLNA y Wi-Fi, 400MB de memoria interna y tarjeta micro SD de 8GB incluida con el terminal, y una batería de 1500mAh.

Por desgracia, el Sony Ericsson Xperia Play nunca llegó a ver una segunda generación que, en mi opinión, habría sido bueno de ver y tener. ¿Por qué no se realizó un segundo intento? Quien sabe cuales fueron los motivos reales y definitivos para aparcar esa línea de diseño tan característica y enfocado a la rama del gaming.