iPod Classic, todo un clásico para los amantes de la música

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¿Escuchas música con frecuencia? Para mí es algo fundamental y por ello he recuperado todo un clásico, mi iPod Classic de 80GB de 2007. 

Hacía mucho tiempo que no encendía mi iPod, de hecho no recordaba cuando fue la última vez que escuché música con él. Resulta extraño manejar esta clase de dispositivos, sobretodo por que hoy en día es muy habitual tocar sobre la pantalla para controlar una interfaz de usuario en reproductores mp3 con sistema operativo Android 0 IOS.

Por otro lado, es muy normal que empleemos un Smartphone como herramienta principal para reproducir música y aglutinar otras funciones que, tiempo atrás, se exprimían en productos tecnológicos independientes.

Tras tantos años me parece insólito que mi iPod Classic todavía responda apropiadamente, aunque claro está también ha contribuido el que yo lo haya conservado con cierto esmero. ¿Será un hecho que los productos de antaño fueran más resistentes? Apuesto a que sí.

Los actuales reproductores mp3/mp4, que todavía se resisten a la feroz competencia que constituye el teléfono móvil, no son precisamente una clase de producto con capacidad de almacenar ingentes cantidades de música digital tal y como lo hacían viejas glorias como el iPod Classic de 80GB y el Classic de 160GB. La mayoría de reproductores de música traen una memoria total, integrada + micro SD, que obligará al usuario a elegir qué contenidos llevar encima y cuales seguir guardando en el disco duro del PC.

Apple tiene el Classic ya descatalogado, siendo el iPod Touch el buque insignia en reproductores de música, capaz de alcanzar una capacidad de almacenamiento de 64GB. 

Estos días, en los que estoy volviendo a saborear lo que es un gadget clásico, me despreocupo al 100% de las limitaciones de espacio que vienen condicionadas al uso de un Smartphone, y solamente estoy pendiente de escoger qué música cargar de las decenas de GB disponibles en mi disco duro externo. Ahora, si pudiera, compraría un iPod Classic de 160GB. ¿Y quien no? Tras cinco días de reestreno del iPod, apenas he logrado seleccionar 30GB en música, pero estoy seguro que no tardaré mucho tiempo en agotar el total de capacidad.

A pesar de los años transcurridos, prácticamente ocho, el diseño del iPod Classic me parece excelente, una joya vintage que apenas se verá en manos de la gente corriente: solo los nostálgicos como yo rescatarían un producto como éste, nada polifacético. Los acabados son excelentes, con un cuerpo 100% metálico, con superficie pulida y reflejante para la zona posterior y acabado mate en color negro para el frontal. Solamente la rueda de control táctil es de un material distinto al resto. 

¿Qué elementos se observan a simple vista? La pantalla de cristal de 2,5″, con panel LCD y retroiluminación LED; la rueda de control, con cinco botones mecánicos; la conexión 30-pin propietaria de Apple, previa a la conexión tipo lightning; y un jack 3.5 mm para auriculares.

El control de un iPod Classic es de lo más sencillo y efectivo, mediante la rueda de control táctil con cinco botones integrados: dos botones para avanzar o retroceder entre las pistas; un botón de pausa/reanudación de la reproducción, que asimismo sirve para disponer el dispositivo en reposo; un botón de menú, que hace de botón de retroceso; y un botón central, que sirve para seleccionar y para acceder a los modos de reproducción mientras se escucha música.

La sensibilidad y eficacia de la rueda de control es total, lo que permite un manejo efectivo del iPod sin margen de error. Deslizando el dedo a izquierda o a derecha se incrementa o se reduce el volumen del sonido, y se navega con total fluidez a lo largo de las listas que muestran el contenido almacenado en la unidad. ¿Te parece curioso el sistema de control? Único en su especie.

El botón de bloqueo, ubicado en el margen superior, cumple el único cometido de bloquear el funcionamiento de la rueda de control táctil. 

El iPod Classic siempre fue, y creo que lo continúa siendo, la envidia de los reproductores de música digital de gama alta. ¿Por qué? Por la calidad de sonido y por la capacidad de almacenamiento. Técnicamente, el Classic cuenta con una respuesta de frecuencia entre los 20Hz y 20Khz y compatibilidad con los formatos de audio AAC (16 a 320 Kbps), MP3 (16 a 320 Kbps), MP3 VBR, Audible (formatos 2, 3, y 4), Apple Lossless, WAV, y AIFF. Personalmente siempre he tratado de manejar música MP3 en la máxima calidad posible (320 kbps).

Desde que volví a utilizar mi iPod Classic, los auriculares que han formado pareja con él son los Jabra Evolve 80, los cuales me están dando un rendimiento excelente con determinados productos de altas prestaciones en sonido. Si algo ha definido siempre a los iPod eso es la calidad de audio, de lo mejor que puede hallarse en el mercado.

Los Evolve 80 logran una buena dosis de aislamiento frente a ruidos exteriores, comodidad en uso prolongado, y una adaptación perfecta a las condiciones técnicas del iPod Classic. Tecnología de ayer y de hoy en perfecta sincronía. 

A través de los ajustes podría cambiar el equilibrio de frecuencias de audio, pudiendo escoger entre 22 modalidades de sonido predefinidas, pero siempre he preferido desactivar dicha opción y confiar en las cualidades técnicas de los auriculares y la buena calidad asociada a la copia digital de un álbum de música.

El otro gran valuarte de mi iPod Classic no es otro que la capacidad de almacenamiento, a pesar de que mi unidad es de “solamente” 80GB. ¿Has tenido alguna vez un dispositivo con tanta memoria disponible reservada a contenido de música? Recuerdo haber llegado a rebasar los 60GB de espacio ocupado, con casi un 30% reservado a bandas sonoras instrumentales. A día de hoy, por el momento, la cantidad de música sincronizada con el iPod apenas rebasa los 30GB.

Me gusta sentir que puedo almacenar música sin preocuparme de los límites. Hay música que escuchamos con frecuencia, algunos álbumes se reproducen esporádicamente, y otros van cayendo en el olvido. Lo bueno de un iPod Classic es que no tenemos que cribar, eliminar o filtrar aquella música menos importante: siempre puede estar disponible, por si nunca queremos recuperarla.

El iPod Classic vuelve a ser un dispositivo central en mi día a día, con toda aquella música que puedo querer escuchar mientras estoy en casa, ya sea utilizando los auriculares mencionados o conectando el reproductor a un equipo HiFi a través de una entrada de línea.

¿Qué tal es la autonomía? Se estiman 30 horas, lo que traducido en días podría ser más o menos 1 semana si consideramos una reproducción diaria de unas 3h. Una vez cargado el iPod al 100%, teniendo en cuenta que yo ya llevo más de 1 semana con él, sí puedo ratificar que se cumplen esos valores. 

¿Sincronización de música? Nunca he sido un fan de iTunes, aunque reconozco que el programa es perfecto para mantener ordenada la biblioteca musical y editar las canciones. Con el iPod Classic, teniendo en cuenta el gran volumen de contenido que se puede almacenar, será básico editar apropiadamente la información relativa a las pistas: mucho contenido descargado no trae temas con información apropiada en lo relativo a género, nombre del álbum y/artista. 

Por otro lado, aplaudo que Apple, incluso todavía hoy, siga dando soporte al iPod Classic con las versiones más recientes de iTunes para MAC/PC Windows.

En mi opinión, el iPod Classic se puede considerar uno de los mejores dispositivo para almacenar y reproducir música digital. Si tienes oportunidad de adquirir uno la compra merece la pena al 100%.

Resumen de características iPod Classic (80GB/160GB): hasta 30 horas de reproducción de música, pantalla LCD de 2,5″ (320×240 pixeles), 2h de carga para un 80% de capacidad, peso de 140 gramos (v.80GB) y 162 gramos (v.160GB), impedancia 32 ohmios, frecuencia de respuesta 20Hz-20Khz, dimensiones de 103.5 mmx61.8 mmx10.5 mm, versiones en color plata y color negro.