¿Por qué comprar un Smartwach? ¿Capricho o necesidad?

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Los wearables están de moda, y este año más que nunca. ¿Buscas un regalo perfecto para regalar la próxima Navidad? Muy probablemente lo encuentres en forma de Smartband o Smartwatch, dos sugerentes dispositivos inteligentes para tu día a día. 

En la actualidad es innegable considerar un Smartphone como un bien de primera necesidad, un dispositivo que no obedece solamente a la satisfacción de un capricho puntual, sino que su uso diario es tan básico como el respirar. ¿Qué se puede decir de los productos tecnológicos enmarcados dentro del concepto wearable? En mi opinión, en la mayoría de casos se deben considerar como capricho, aunque según el uso que se le dé puede convertirse en un gadget necesario de cara a realizar una actividad o conjunto de actividades concretas.

En el mercado encontraremos las Smartbands, solución tecnológica que abarca una limitada funcionalidad; y los Smartwatch, que amplían el abanico de posibilidades teniendo en cuenta las actividades para las que pueden emplearse. ¿Qué te conviene más? Basándome en mi experiencia, con varios productos de estas dos tipologías, puedo asegurar que los relojes inteligentes son incluso el producto más conveniente para la mayoría de usuarios en substitución de las pulseras inteligentes.

En estos momentos, el TOP wearables disponibles en el mercado son el Samsung Gear S, el LG G watch R, Motorola Moto 360 y el Sony SmartWatch 3 SWR50. ¿Precios?  399€, 279€, 249€ y 229€, respectivamente. Al leer el rango de precios la primera reacción sea de sorpresa, sobretodo viendo lo que cuesta el dispositivo de Samsung, y lo que seguramente te preguntes a continuación sea… ¿Cómo puede valer esta clase de dispositivo tanto como un Smartphone?

Las preguntas que  seguramente debamos hacernos a la hora de valorar la comprar de un Smartwatch sean:

1. ¿Puedo permitirme pagar el precio del producto que me interesa?

2. ¿Existe algún producto más asequible, o de otra categoría, que pueda cumplir la misma función?

3. ¿Necesito realmente este dispositivo? ¿Voy a sacarle un provecho real?

Yo soy el primero en lanzarme a la compra de un producto por capricho, aunque con el paso de los años he aprendido a tomar una decisión también basada en un marcado componente racional.  Cuando se rebasan ciertas cotas de precio convienen meditar la compra, reflexionar y darle algunas vueltas a la cabeza, y estudiar el producto desde todos los ángulos posibles. Al fin y al cabo, a nadie le gusta “tirar el dinero” o invertir en un dispositivo que luego no se vaya a utilizar.

En los últimos meses he tenido la oportunidad de probar y saborear la experiencia de los Smartwatch de la mano de dos productos de LG: el G Watch y el G Watch R (este último probado recientemente). ¿Veredicto? Como freak de la tecnología debo reconocer que he disfrutado utilizando el G Watch R, que me ha resultado un producto sumamente práctico para mi día a día. Eso es innegable. Pero, claro está, yo no represento a la mayoría de usuarios, y es por ello que cada uno debe hacer su propio ejercicio de reflexión y valoración de los puntos a favor y en contra a la hora de adquirir un wearable. 

Por otro lado, basándome en mi experiencia con esta clase de dispositivos, me gustaría indicar un listado de razones que justificarían comprar un Smartwatch y combinarlo con un Smartphone. ¿Quieres conocer mi opinión?

1. Reloj y despertador. De acuerdo, no es la razón primordial por la que compremos un reloj inteligente, pero sí una función básica para un dispositivo de muñeca. Los Smartwatch, o al menos los probados, no utilizan sonido como sistema de alerta para notificaciones entrantes, sino vibraciones, que serán las responsables de, por ejemplo, alertarnos de una hora fijada como alarma. ¿Quieres un despertar más relajado?

2. Pasos, cronómetro, temporizador, distancias y frecuencia cardíaca. La función cronómetro y temporizador son útiles tanto para deportistas como para amantes de la cocina. Los primeros podrán cronometrar sus sesiones de cardio y las pausas entre ejercicios, y los segundos medir los tiempos de cocción. Todos ellos podrán activar un temporizador para no pasarse del tiempo reservado a una siesta.

El G Watch R cuenta con un sensor biométrico, que puede ser más práctico incluso que utilizar la típica cinta para el pecho. ¿Deportista? En ese caso será una función que aproveches con cierta regularidad, pudiendo almacenar el histórico en la propia aplicación de fitness incluida en el software del reloj.

Para los amantes del deporte, el Samsung Gear S parece podría convertirse en el dispositivo perfecto. ¿Por qué? Incluye un módulo GPS y también es compatible con conocidas aplicaciones de fitness. Para los que practican footing en exteriores, y lo hacen a conciencia, saber la distancia recorrida es básica para ir añadiendo objetivos y establecer nuevas rutas. El Gear S puede funcionar de forma autónoma y, por tanto, no será necesario cargar con el móvil para realizar las mediciones pertinentes.

3. Gestión de llamadas. Los usuarios profesionales adorarán el uso de un Smartwatch por la simple comodidad de gestionar una llamada con un simple gesto sobre la reloj, sin necesidad de agarrar el teléfono. ¿Estás en constante movimiento y trabajas mucho a pie de calle? El sonido del tráfico y de la propia ciudad pueden ahogar el timbre de teléfono, pero la vibración ejercida en la muñeca jamás se podrá pasar por alto. Con un reloj inteligente se pueden contestar llamadas rápidamente, y la flexibilidad se acrecienta si se utiliza un auricular Bluetooth para hablar por teléfono. Si tienes las manos ocupadas, o te falta tiempo para contestar o denegar una llamada entrante, darle a un botón en el reloj es el gesto más rápido que se puede realizar.

Algunos Smartwatch, como los Gear de Samsung, cuentan con un micrófono y un altavoz para poder hablar por teléfono directamente desde el reloj. Esto puede ser muy útil si se está conduciendo o si se trata de una llamada “exprés” para la que no es necesario agarrar el teléfono.

4. Gestión de mensajes y alertas. En mi opinión, es el principal motivo por el que decidir comprar un Smartwatch, siendo el complemento lógico para un Smartphone.

Hoy en día, la autonomía de teléfono inteligente no es comparable con la que se lograba obtener con “brick phones” como el Nokia 3210, y por ello utilizar un smartwatch puede maximizar el tiempo de uso “lógico” de un Smartphone. El hecho de solamente encender la pantalla del terminal cuando sea estrictamente necesario beneficiará al propietario a la hora de realizar actividades de más valor añadido: navegar por Internet, manejar las redes sociales o utilizar la cámara de fotografías.

Los relojes inteligentes permiten acceder al contenido de un mensaje de WhatsApp, Facebook o correo electrónico, pudiéndose leer con suficiente comodidad como para no tener que encender la pantalla del teléfono. Los relojes con sistema operativo Android Wear sincronizan automáticamente todas las alertas y mensajes de las aplicaciones instaladas, así que será imposible obviarlas: por supuesto, el usuario puede restringir qué apps se pueden sincronizar con el reloj.

La gestión de mensajes desde un Smartwatch también es conveniente en determinadas circunstancias: en el cine o teatro, en una reunión, mientras se está en el coche esperando el cambio de un semáforo, mientras se viaja en transporte público o en recintos públicos donde no debería emplearse un teléfono. El dispositivo será ideal para consultar una alerta disimuladamente y sin que vaya a molestarse al resto de personas que nos rodean. 

5. Gestión de la reproducción de música. Para mí es una función básica, que incluso se podría mejorar en lo relativo a opciones. Yo suelo utilizar mi Smartphone para reproducir música, y en ocasiones, cuando utilizo la reproducción aleatoria, voy cambiando entre las pistas de forma manual. ¿Qué me aporta un Smartwatch? La máxima flexibilidad para no tener que manejar directamente el teléfono si quiero cambiar de tema. Esto me es básico cuando ando por la calle o viajo en transporte público, mientras estoy practicando footing, o cuando estoy disfrutando de la música tendido en el sofá de casa. En ocasiones el teléfono no estará tan accesible: por ejemplo, cuando se está haciendo trekking o si se está practicando ruta en solitario con una bicicleta. 

Siempre pueden existir buenas razones por las que comprar un reloj inteligente, aunque también hay algunas buenas razones por las que disuadirse a uno mismo de comprar un dispositivo de estas características:

1. El precio.  Si comparamos el precio de un Smartphone de gama media con el de un reloj como el G Watch R o Moto 360, debería parecernos muy caro el wearable considerándose la limitada funcionalidad. Y uno se alarmaría al ver el precio del Gear S, ingeniado para los más caprichosos…. o para los que “realmente” necesitan y vayan a explotar al máximo las características de este dispositivo.

2. La autonomía. Si ya nos cuesta mentalizarnos de que al final del día debemos cargar un Smartphone… para algunos resultará molesto pensar en cargar un dispositivo electrónico adicional. También es cierto que algunos relojes inteligentes pueden conceder hasta casi dos días enteros de uso.

3. Dispositivos específicos para funciones específicas. Los auténticos deportistas probablemente vayan a elegir wearables diseñados especialmente para ellos, que integran tecnología GPS y funciones que permiten medir la actividad con total precisión. El Polar M400 es un buen ejemplo de ello, a un precio bastante más competitivo si se compara con el Gear S de Samsung.

Así pues, después de todo lo expuesto sobre estas líneas, ¿Sigues pensando en comprar un Smartwatch? Si la respuesta es sí, en el mercado tienes un buen abanico de opciones, pero te recomiendo que eches un ojo a productos de calidad garantizada, como los comercializados por Motorola, Samsung, Sony o LG.

A los wearables, y sobretodo a los Smartwatch, todavía les queda algo de recorrido antes de que comiencen a ser considerados como herramienta indispensable de uso diario. Hasta entonces, la compra de esta clase de dispositivos estará sujeta a las necesidades reales de cada uno, o responderá a un capricho más o menos razonado.