LG G Watch, opinión y primeras impresiones

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El LG G Watch, con Android Wear, ¿puede ser el SmartWatch definitivo para tu Smartphone Android? Esta mañana ha llegado a nuestro laboratorio y ya esta tarde lo he fijado a mi muñeca para no perderlo de vista en ningún momento: la prueba de producto ya ha comenzado.

A mis espaldas llevo ya la prueba de los relojes inteligentes (el de Sony y el de Samsung), y hasta la llegada del G Watch mi favorito siempre había sido el Galaxy Gear. ¿Cambiará mi perspectiva? Todo apunta a que sí, por que el sistema de notificaciones es como a mi me gusta, sin necesidad de instalar aplicaciones dedicas.

El G Watch de LG es resistente al agua y a la suciedad, trae pantalla de cristal, parte del perfil es metálico y la zona trasera de plástico (lo parece) cuenta con una conexión dedicada para cuando acoplamos la base de carga. Los acabados de este reloj me gustan, y más aún tras saber que la correa es estándar y se puede utilizar cualquier otra si no nos gusta la que nos ha incluido LG: aunque yo no la cambiaría.

Tras abrir la caja, retirar los accesorios y disponerme a encender el G Watch, la sorpresa ha llamado a mi puerta al no ver un  botón para enceder la unidad o desbloquear la pantalla: lo único que hay en el perímetro del dispositivo es un micrófono ubicado en el lado inferior. En otras palabras, el manejo es completamente táctil (tocando dos veces sobre la pantalla) o diciendo “OK Google”. ¡Qué modernidad! Bromas a parte, no se echará en falta ningún botón, y para la primera puesta en marcha del reloj solamente tendremos que acoplarlo a la base de carga.

A título personal, me gusta mucho el sistema de carga para este gadget, una base de carga imantada que facilita mucho las cosas a la hora de reponer la energía de la batería de 400mAh del G Watch: en uno de los lados de la base hay una conexión micro USB donde se conecta el cargador estándar incluido por LG.

Al encenderse el G Watch ya se  pide la instalación de la app “Android Wear” en nuestro teléfono, y mientras tanto en la pantalla del reloj aparece un mensaje advirtiendo que hay algún tipo de descarga/instalación en marcha:  hasta tener el SmartWatch operativo al 100% ha pasado más tiempo del que cabría esperar, pero todo ha ido como la seda.

Una de las cosas que me preocupaba es que al sincronizar el G Watch con mi LG G3, el consumo de energía del teléfono aumentará más de lo deseado. Pero, por el momento, nada me hace pensar que será un problema tener el reloj conectado todo el día. Evidentemente, no llevo ni medio día de pruebas, por lo que sería prematuro sacar conclusiones respecto a esto.

Soy un “freak de la tecnología”, de los que sacan provecho de todo producto tecnológico que cae en mis manos. Y sé perfectamente que cuanto más tiempo disfrute de este SmartWatch más difícil me será luego prescindir de él. Hay que saber valorar las ventajas de un producto, y el G Watch tiene un montón de razones que justifican su uso en mi día a día. 

El LG G Watch es muy cómodo al uso, y la correa utilizada, típica de un reloj digital, es simplemente ideal, para resistir las inclemencias del tiempo y para que la podamos adaptar bien al grueso de nuestra muñeca (10 puntos de anclaje y un material nada rígido).

En los primeros minutos con el reloj, mientras preparaba el video unboxing, reconozco que andaba algo perdido para saber como manejar los accesos y los gestos. ¿He tardado mucho en descrifrar el “gran misterio”? Para nada. Dos clics sobre el cristal desbloquean la pantalla, y dos más adicionales nos llevan a una especie de menú con varios apartados (incluido el de ajustes del dispositivo). Si deslizamos el dedo desde el margen superior de la pantalla hacia el centro podremos ver la fecha y el % de batería restante, o incluso cambiar de modo vibración a silencio (y viceversa).

Lo que me gusta del LG G Watch es que podemos tener siempre la pantalla encendida, aunque se atenúa la iluminación al cabo de unos segundos: tendremos la hora siempre visible sin necesidad de realizar gestos o tocar ninguna clase de botón. ¡Un reloj digital en toda regla! (esto se puede ajustar, que lo sepas).

¿Recibimos una notificación? Si la consultamos al momento, solo tendremos que pulsar sobre el mensaje emergente en pantalla. Si la consultamos a posteriori, no tendremos más que deslizar el dedo desde el margen inferior de la pantalla del G Watch hacia el centro para revisar las notificaciones pendientes. ¡Ah! Una vez consultadas las notificaciones, luego ya no podemos recuperarlas desde el reloj, tendremos que echar un ojo desde la pantalla del móvil.

La tarde ha dado para bastante, para saber qué notificaciones se pueden leer y cuales no, o que funciones puede desempeñar el reloj. Las notificaciones de Gmail y Google Plus se pueden leer al completo, pero cuando recibimos un mensaje de WhatsApp… la pantalla del G Watch solamente nos mostrará el último recibido:¡Ah! pero hay una opción que lanza la app de WhatsApp, o cualquier otra, en la pantalla del teléfono emparejado. Práctico, para que accedamos lo más rápido posible a una notificación. Al fin y al cabo, si tenemos que contestar un e-mail o un SMS con cierta rapidez… será mejor utilizar el teclado QWERTY del teléfono a utilizar un dictado por voz: y sí, has leído bien, con el G Watch podemos dictar un texto para contestar cierto tipo de mensajes sin agarrar el teléfono.

Esta tarde he contestado algún que otro e-mail dictando algunas palabras, y he podido comprobar que la respuesta tiene que ser más bien concisa y sin divagar excisamente: puede resultar útil para mantener una conversación por Google Talk. ¿no crees?

El sistema de notificaciones empleado en el G watch es perfecto, sin necesidad de utilizar sub-aplicaciones como intermediarias (como sucede con el Sony SmartWatch): todas las notificaciones de apps instaladas en el teléfono serán mostradas en la pantalla LCD de 1,65″ del reloj. ¡Cómo tiene que ser! Hay que poner las cosas sencillas, y evitar sobrecargar al teléfono con procesos absurdos.

Cuando recibimos una llamada, desde la pantalla del reloj, con un simple gesto a izquierda o a derecha, podemos contestar o rechazar una llamada. De hecho será difícil no saber que nos llaman por que el G Watch emite una leve vibración y la pantalla se enciende dándonos la información necesaria. ¿Quieres pasear por la calle con la tranquilidad de saber que vas a enterarte de todo lo que llega a tu Smartphone? No importa el ruido que haya a tu alrededor, o si estás en el cine y tienes el teléfono en modo vibración/silencio: un rápido vistazo a la muñeca para saber si merece la pena o no agarrar el teléfono. ¡Adoro este tipo de cosas! Tecnología al servicio del usuario.

En mi caso difícilmente salgo a la calle sin los auriculares puestos en mi oído, con mi Smartphone reproduciendo la música almacenada en memoria. ¿Qué gran ventaja ofrece el G Watch? Controlar la reproducción desde la pantalla del reloj: pausar, reanudar, retroceder o avanzar entre las pistas. ¡Solo faltaba poder ajustar el volumen del sonido! (a lo mejor se puede y aún no lo he descubierto).

El artículo se alarga y parece que la lista de cosas que se pueden hacer con el G Watch es interminable: también tenemos una brújula, un cronómetro, un contador de pasos, una alarma… e incluso podemos instalar apps dedicadas para Android Wear. La pregunta sería, ¿Qué no se puede hacer con el G Watch? Ok, no se pueden hacer fotos y tampoco mantener una conversación por voz como con los Gear de Samsung: aunque, si lo piensas bien, ¿para qué queremos eso?

¿Eres de los que conservan el reloj en su muñeca incluso mientras se duerme? Entonces tienes que probar la alarma del G Watch, que te despertará sin emitir ningún ruido atroz y molesto, tan solo con unas insistentes vibraciones en la muñeca.

Este artículo empieza a parecer más un análisis que una primera toma de contacto, así que reservaremos algo para el artículo definitivo, disponible en una semana a partir de la fecha de este post. ¿Puedo extraer alguna conclusión? “Un SmartWatch puede parecer un capricho innecesario, pero una vez se prueba resulta difícil prescindir de él”

Video de toma de contacto,