Una jornada con el Galaxy Gear de Samsung

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Barcelona, 09:00h. El Sol ya está despuntando entre los edificios que tengo delante de mí, con el cielo despejado y puedo augurar un soleado día de otoño. Enciendo el Samsung Galaxy Note 3 y el Galaxy Gear Smart Watch que tengo en estos momento, hoy va a ser una jornada de pruebas un tanto distinta y divertida también.

El Galaxy Gear es elegante, combinando la correa de color negro con una hebilla y cuerpo central metálicos, y el Galaxy Note 3, con pantalla de 5,7″, no es tan grande e incómodo como cabría esperar habiendo leído la hoja de especificaciones: es incluso más cómodo de llevar que el Galaxy Note II. Bluetooth activado, reloj y Phablet conectados, brillo de la pantalla en el Galaxy Note 3 al 75%, red 3G predefinida, y todas las cuentas activas y en sincronización (twitter, Facebook, Linkedin, WhatsApp y correo electrónico). Comienzo la larga prueba de más de 12 horas. 

El Galaxy Gear es fácil de ajustar en la muñeca y no resulta nada incómodo de llevar. Una vez emparejados Phablet y Smart Watch, la sincronización del contenido es instantánea: por supuesto, a través de la aplicación “Gear Manager”, se tiene que puntear de qué apps vamos a querer recibir notificaciones en el reloj. He decidido desactivar el LED frontal del Galaxy Note 3, para evitar que siguiera parpadeando si una vez leído un mensaje en el Galaxy Gear no quería revisarlo desde la propia pantalla del teléfono: al fin y al cabo, la vibración del reloj ya es un aviso incluso más claro.  

Contar con un Smart Watch en la muñeca supone un beneficio extra en lo relativo a conocer el momento en el que se recibe un nuevo mensaje, sin importar el ruido que nos rodee o lo bajo que esté el sonido del Smartphone/Phablet. Una leve vibración será nuestro mayor aliado para saber si algo merece nuestra atención.  La tecnología bluetooth nos da manga ancha hasta una distancia máxima de 10 metros, suficiente para no tener que llevar siempre encima el teléfono: ¿Y si perdemos la conexión bluetooth? No hay problema, al recuperar el vínculo se reciben los avisos pendientes.

Mientras se está manejando el teléfono, las notificaciones que vayamos recibiendo no se van a trasladar al Galaxy Gear, y por tanto no se “duplica la información”. Una de las cosas a las que he tenido que renunciar con el Gear es a utilizar la aplicación de Gmail, optando a la aplicación de correo de Android: con la app de Gmail,  los mensajes no se pueden leer individualmente en el Smart Watch, sino como un “pack”.

He echado en falta una cosa, relativo a la revisión de mensajes de correo en el Galaxy Gear: no se eliminan en el teléfono si los eliminamos en el reloj. ¿Por qué no? Sería práctico contar con esa ventaja, además de evitarnos una doble tarea. 

Con el Galaxy Gear de Samsung se pueden sincronizar notificaciones de Facebook, Twitter, Linkedin, Google +, correo electrónico, mensajes de texto, o mensajes de WhatsApp…: los mensajes de WhatsApp se pueden leer individualmente, tanto los que nos llegan desde grupos como los que intercambiamos con un contacto determinado. Dichos mensajes aparecen listados por hora y remitente (puede ser un grupo). 

Consultar notificaciones en el reloj es una cuestión práctica o de discreción incluso, evitándonos tener que encender el teléfono cada vez que escuchamos como vibra o suena. Si no es algo importante podemos simplemente dejarlo para luego, o echarle un vistazo rápido. Pero si al final es algo que queremos leer en el teléfono, al final de la notificación podemos pulsar en “ver en dispos” para que el teléfono se desbloquea automáticamente: esta acción nos lleva al mensaje  (e-mail o SMS) o a la aplicación correspondiente (prácticamente el resto de casos). Aquí Samsung lo ha hecho muy bien, evitándonos “clics” de más.

No he podido evitar la tentación de realizar una llamada directamente desde el Galaxy Gear ,y por un momento me he sentido como “Michael Night” en la serie “El Coche Fantástico”. Todos mis contactos estaban en el apartado “Contactos”, así que ha sido sencillo iniciar la llamada. El Galaxy Gear cuenta con su propio micrófono y altavoz, aunque debo reconocer que el altavoz no es lo suficientemente potente como para mantener una conversación en la calle: pero será perfecto para hablar por teléfono mientras se conduce, por ejemplo. Mi interlocutor para la prueba me ha comentado que se oye bien, con bastante claridad, como si estuviéramos empleando un manos libres. 

La gestión de llamadas entrantes es algo que también se agradece cuando se cuenta con un Smart Watch: yo he colgado en un par de ocasiones, y en otra he comenzado una conversación con el reloj y la he terminado utilizando el auricular del Galaxy Note 3. Tocando sobre una opción en pantalla cambiaremos rápidamente de dispositivo. Difícilmente se nos escapará una llamada por no ser rápidos a la hora de contestar: en la pantalla del reloj aparecerá toda la información que necesitemos. Las llamadas perdidas también constarán en el apartado de notificaciones. 

En jornadas frías como la de hoy se agradece no tener que andar sacando el teléfono para comprobar una nueva notificación, si no es necesario ,  y también resulta ventajoso el poder manejar acciones básicas cuando reproducimos música: avanzar entre las pistas o simplemente aumentar/reducir el volumen del sonido. Además, nos evitamos tener que buscar los botones de control integrados en el cable de los auriculares. En la pantalla del Galaxy Gear aparecerá información del nombre de la pista y álbum.

El reloj de Samsung cuenta con hasta 9 tipos de presentación de la horahabiendo una opción que incluye tres accesos directos: yo lo recomiendo para los que utilicen a menudo el reproductor de música del móvil. En los ajustes del Galaxy Gear encontraremos un apartado desde el cual configurar dos opciones de activación de pantalla: 1) entrar viendo la hora en el reloj digital o 2) entrar en la última pantalla en la que estuvimos… antes que la pantalla del smart watch entrara en reposo. La pantalla del Galaxy Gear no se activa con un leve gesto de la muñeca, sino con un gesto más típico: como si levantáramos el brazo para consultar la hora. Por supuesto, tendremos a mano un botón en el lateral derecho del reloj para activar rápidamente el display.

Al pulsar dos veces sobre la pantalla con dos dedos se muestra información del estado de la batería, y tendremos acceso a controles para manejar el volumen del sonido e iluminación del reloj.

Ahora son las 2 de la madrugada, y tanto el Galaxy Gear como el Galaxy Note 3 cuentan con batería suficiente. El Galaxy Note 3 se ha quedado con un 23% de energía tras estar todo el día recibiendo correo, haber atendido llamadas durante 2,5h, reproducido 1 hora de música, ver una serie de TV de 40m, habiendo lanzado algún que otro Tweet, y haber jugado durante 10 minutos a Deer Hunter. La pantalla del Phablet la he mantenido en todo momento al 75% de brillo. El Galaxy Gear tiene aún un 55% de autonomía restante, lo cual está realmente muy bien.

¿Qué beneficios trae un Smart Watch como el Samsung Galaxy Gear? Este dispositivo ha superado mis expectativas, al igual que el Galaxy Note 3 y, aunque es cierto que un smart watch puede considerar un verdadero “capricho”, el Gear no es para nada un producto del que no pueda obtenerse un claro beneficio.

El Galaxy Gear no será solo un reloj digital, de elegante diseño y funcional, sino que junto a un Smartphone/Phablet como el Galaxy Note 3… va a tener mucho que aportarnos en el día a día: a mí no me costaría nada acostumbrarme a utilizarlo. Es 100% práctico para controlar la reproducción de música, echar un primer vistazo a la notificaciones entrantes, y gestionar las llamadas sin necesidad de coger el teléfono. Con el Samsung Galaxy Gear uno puede estar tranquilo de no perder ninguna notificación importante. 

La variedad de funciones también irá acompañada de un cómodo manejo de la interfaz táctil, que responde rápida y sin problemas a gestos básicos:  si deslizamos el dedo desde el margen superior  hacia abajo, retrocedemos o entramos en la función de cámara (desde la vista del reloj digital); mientras que, si deslizamos el dedo desde el margen inferior hacia arriba, se activa el marcador telefónico (desde la vista del reloj digital). Si simplemente desplazamos un dedo de izquierda a derecha, y viceversa, vamos descubriendo diferentes apartados: álbum de fotos, aplicaciones, S-Voice, notificaciones, controlador multimedia, ajustes….

La buena sintonía táctil es tan importante como lo que se pueda hacer con este Smart Watch de Samsung que, además, cuenta con una cámara de 1,9MP: suficientes para fotografías “no exigentes” y “no destinadas a ser impresas”. ¿Ha mejorado el Galaxy Gear mi experiencia con el Galaxy Note 3? Sí, evitándome a veces el tener que agarrar el Phablet si no era algo importante: incluso uno se acostumbra a mirar primero en el reloj inteligente antes de agarrar el móvil. La tecnología siempre aporta cosas buenas, si se adapta a nuestra necesidades o inquietudes.

Manejar el Galaxy Gear es divertido, e incluso te llegas a olvidar de que lo llevas puesto sino sientes vibrar tu muñeca.